La princesa y el Enano



Dura frase esa que dice "NO LE DEN LAS PERLAS A LOS CERDOS".
Frases lapidarias de esas que lo despiertan a uno a golpes y con las que a veces uno intenta golpear a otros.

O como canta Caetano Veloso en la Pelicula de Almodovar "Habla con Ella", "QUE VAN A SABER LAS PIEDRAS DE AMORES..."

Yo fui poco a poco internandome en un mundo de libros. En mi casa existian libreras en uso y desuso de una era que no era la mia. Libros sin forros con paginas amarillas y olor a guardado que sabian que un dia serian por mi leidos. No alcance a leerlos todos.

Yo jugaba con mis amigos menos afortunados que yo. Vivir en la zona 5 de Guatemala te permite todo un caleidoscopio de aventuras. Desde barrancos, juegos de futbol, hasta bares con putas estramboticas.

Yo jugaba con mis amigos menos afortunados que yo, porque ellos tenian los juguetes de su imaginacion. Sabian hacer un carrito con una pepita de aguacate, una tapita de gaseosa, y un par de clavos viejos. Impresionante. Mejor que cualquiera de mis Tonkas.

Pero cuando la lluvia llegaba en septiembre dura y mi falta de vision 3d no me dejaba ser escogido en los deportes, yo me acercaba a la librera.

Una noche estando yo enamorado de una nina a mis 7 anos, empezaba a sentir ese fuego del amor dentro de mi. Fuerza extrana y consumidora cuando se tienen 7 anos. Esa noche mi mama se acerco a arroparme y recuerdo que me pregunto, Quieres que te lea una historia?

Si Mama! Seguro que si!

Y me quede esperando a que sacara uno de esos libros descascarados.

Esta fue la historia que mi madre me leyo:

Había una vez una princesa que vivía en un palacio muy grande. El día en que cumplía trece años hubo una gran fiesta, con trapecistas, magos, payasos..... Pero la princesa se aburría. Entonces, apareció un enano, un enano muy feo que daba brincos y hacía piruetas en el aire. El enano fue todo un acontecimiento.

Bravo, Bravo, decía la princesa aplaudiendo y sin dejar de reír, y el enano,contagiado de su alegría, saltaba y saltaba, hasta que cayó al suelo rendido. "Sigue saltando, por favor" dijo la princesa. Pero el enano ya no podía más. La princesa se puso triste y se retiró a sus aposentos.....

Al rato, el enano, orgulloso de haber agradado a la princesa, decidió ir a buscarla, convencido de que ella se iría a vivir con él al bosque. "Ella no es feliz aquí" pensaba el enano. "Yo la cuidaré y la haré reír siempre". El enano recorrió el palacio, buscando la habitación de la princesa, pero al llegar a uno de los salones vio algo horrible. Ante él había un monstruo que
lo miraba con ojos torcidos y sanguinolentos, con unas manos peludas y unos pies enormes. El enano quiso morirse cuando se dio cuenta de que aquel monstruo era él mismo, reflejado en un espejo. En ese momento entró la princesa con su séquito.

"Ah estas aquí, qué bien, baila otra vez para mí, por favor". Pero el enano estaba tirado en el suelo y no se movía. El médico de la corte se acercó a él y le tomó el pulso. "Ya no bailará más para vos, princesa" le dijo. "¿Por qué?" preguntó la princesa. "Porque se le ha roto el corazón". Y la princesa contestó: "De ahora en adelante, que todos los que vengan a palacio no tengan corazón".


Oscar Wilde.

Puta madre.... me rompieron el corazon....
Fue la primera vez que me atropello tan fuerte el dolor de otro.
El enano.. el pobre enano. Yo... no podia hacer nada por El.

Mi mama me queria contar una historia, ella no sabia la profunda tristeza que habia aflorado en mi corazon por el enano. Yo era un nino hermoso por esos entonces, Sera que me identifique con el Enano?

Tranquilo me dijo mi madre.... Es solo una historia, pero yo no podia entenderlo asi. Yo estaba seguro que el enano existia y que la historia fue asi.

Yo anos despues, fui a la Tumba de Oscar Wilde. Yo tan inocente, le llevaba flores para su tumba. Cual fue mi sorpresa que la encontre llena de besos. Si... centenares de besos. Yo bese ese piedra bajo ese cielo azul de Paris en donde Oscar Wilde descansaba. Sera que El sabe que sus historias fueron capaz de conmoverme? Como no hacerlo?

Pero hoy llego a la conclusion que la historia del enamo me sigue pegando duro. Me sigo identificando con el enano. No solo ami me pasa que al abrir el corazon y dar lo mejor de mi, no falta la princesa que lo ridiculize.

Que le vamos a hacer! Para entender la belleza de la historia, se require un corazon intacto y hermoso.

Gracias Oscar Wilde, por ayudarme a mantener el mio Limpio.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tu reflejo tiene tanta luz q a veces ciega a las princesas y no pueden tomarse unos minutos para q sus ojos se acostumbren a esa luz... Y asi poder ver lo hermoso d tu corazón!

FIS-FIS...upidas!!

Anónimo dijo...

Lo único que se minimiza es la personalidad al ver otra mas grande o peor, y de lo que nos espantamos es vernos reflejados en otros aunque parezcamos ser una princesa.

Edy.